Linares

Historia de Linares

En la margen derecha del río Guadalimar hay una pequeña meseta de unas 50 hectáreas sobre la que se han documentado cabañas y restos cerámicos del Neolítico Final – Calcolítico, y útiles de sílex de la Edad del Bronce. Esto certifica la existencia Kastilo-Cástulo-Linares en el año 3000 a. C. Desde los tiempos más remotos se inició y consolidó como urbe con las actividades metalúrgicas en la Edad del Bronce, como asentamiento estable, económicamente viable, fácil de defender y con capacidad de abastecer a un gran número de pobladores.

APARTADO AÚN EN FASE DE REALIZACIÓN

DISCULPA LAS MOLESTIAS

Durante los siglos X al VII a.C., Kastilo era un núcleo avanzado de la periferia de la próspera civilización de Tartessos, donde abundaban los filones de plata, cobra y plomo, por lo que tanto griegos como fenicios pusieron su punto de mira en la ciudad.

En el periodo ibérico, se proclamó  capital de la provincia de Oretania, acuñó moneda propia y llegó a convirtirse en uno de los oppidum (fortalezas elevadas y urbanizadas) más importantes de la península. Oretania expandió sus límites hasta el oppidum de Alarcos (Ciudad Real) por el norte, Malaka por el sur, Kart Juba por el oeste y casi la costa levantina por el este.

En el siglo III a. C. (concretamente el año 228 a. C.) los poderosos cartagineses necesitaron todo un año de dura guerra hasta obtener la rendición de los habitantes de Kastilo y la entrega de la ciudad. El general cartaginés Aníbal quiso certificar esta nueva alianza con Oretania y, conocedor de que en Kastilo estaba el centro de poder penisular, se casó en 220 a. C. con la princesa Himilce, hija del rey Mucro de Kastilo. [Más sobre Aníbal e Himilce: http://www.scoop.it/t/castulo/?tag=himilce]

La Segunda Guerra Púnica comenzó en 218 a. C. y algunos años después (concretamente en 206 a. C.) la ciudad tuvo que rendirse nuevamente ante el asedio, esta vez del ejército romano de Publio Cornelio Escipión, lo que supuso la latinización del nombre, que pasó a ser “Cástulo”, la incorporación de Oretania al Imperio Romano y el fin de siete siglos de capitalidad de provincia. Tito Livio escribió: “Cástulo, fuerte y célebre ciudad de Hispania (estrechamente unida a los cartagineses hasta el punto de que la esposa de Aníbal era de allí) se pasó a los romanos”. Esto no supuso la pérdida de importancia de Cástulo, ya que Roma accedió a mantenerle el status de “ciudad-estado” («civitas liberae et inmunes») y la gran cantidad de privilegios que conllevaba una autonomía política casi plena, como la exención de gran parte del pago de tributos y el derecho de explotación de los yacimientos de metal de la Sierra Morena Oriental.

Los romanos construyeron una zona de descanso para viajeros dedicada a la Luna, llamándolos “Luni Arae” (altares de la luna), nombre que después de derivar en Linarium, Linario y Linarión, finalmente se quedó Linares.

Pero ¿Cástulo es Linares? ¿Linares es Cástulo? Rotundamente sí. A pesar de que la antigüedad de Linares pretender ser minimizada, se ha hallado un horno de cocción romano del siglo III o IV a. C. en pleno casco urbano del actual Linares. Un descubrimiento revolucionario que otorga a Linares más antigüedad de la que muchos historiadores pretenden. Dicho hallazgo fue publicado en Diario Ideal.
Disponible en formato PDF por si desaparece, que no sería de extrañar, la fuente original: descubrimiento-horno-linares.

Durante la etapa visigoda, Cástulo fue sede episcopal, diócesis que tiene su origen en la época romana y que se interrumpe a finales del Siglo VII, siendo el X Concilio de Toledo el último al que asisten los Obispos castulonenses.

A finales del siglo IX, en su nombre arabizado, Qastuluna todavía es citada como refugio del rebelde muladí Ibn Saliya.

Fernando III, el Santo, en 1227 se la arrebató a los musulmanes, durante el proceso de conquista de Al Andalus. Podría asegurarse que fue a partir de entonces cuando se crearon las bases demográficas, económicas, sociales y políticas de la ciudad para llegar hasta nuestros días.

Siglo XVI

En el siglo XVI Linares pasa por una etapa de gran crecimiento demográfico y económico debido al auge agrícola y ganadero, lo que se materializa en la obtención de título de Villa de manos del rey Felipe II de España.

Siglos XVII y XVIII

La actividad minera aumenta considerablemente, centrándose fundamentalmente en la extracción de plomo.

Siglo XIX

En el siglo XIX Linares recuperó su esplendor de la antigüedad, consolidándose como uno de los centros neurálgicos más importantes de Andalucía. Fue con la llegada de nuevas maquinarias y técnicas de minería, así como nuevos medios de transporte como el ferrocarril, cuando Linares alcanzó sus años de mayor apogeo y su segunda edad dorada. El ferrocarril facilitó la salida del mineral y de los productos derivados, y también posibilitó la llegada de emigrantes procedentes de todos los confines. La ciudad alcanzó unos niveles de cosmopolitismo, prosperidad y dinamismo inauditos en Andalucía oriental, las calles repletas de gente vieron crear varias líneas de tranvía.

En 1873 Amadeo I creó el Marquesado de Linares. Los primeros Marqueses de Linares, D. José de Murga y Dña. Raimunda de Osorio, costearon algunos edificios públicos y cedieron suelo para necesarias zonas ajardinadas de esparcimiento. En unas décadas se multiplicó la población por seis y se obtuvo el título de ciudad, otorgado en 1875 por Alfonso XII. Países como Francia, Alemania, Gran Bretaña y Bélgica abrieron delegaciones diplomáticas. Se crearon casinos, cines, el Hospital de los Marqueses, el Monte de Piedad, un nuevo mercado, el Banco de España abrió una importante delegación y las clases altas construyeron edificios modernistas. A la par de tanta prosperidad, apareció un fuerte y arraigado movimiento obrero que surgió de las desigualdades y de la explotación de los trabajadores en las minas.

Durante la década de los noventa del siglo XIX, La mina y Fundición La Cruz colaboraba en la producción de energía eléctrica para la ciudad de Linares, cuando no todas las capitales de provincia españolas contaban con este tipo de energía.

Siglo XX

Con el cierre paulatino de todas las minas, la actividad minera decae de cesa completamente, hasta que en 1956 cerró la Mina La Cruz, y en 1991 hizo lo propio la Explotación de la Compañía Minera de La Cruz que hasta ese momento se había dedicado a la fundición de mineral traído de otras zonas de España.

Paralelamente se desarrolló una potente industria fabril, de la que Santana Motor fue el buque insignia, y nacieron los grandes barrios obreros periféricos.

Siglo XXI

Los inicios del siglo XXI trajeron a Linares el final de Santana y unos intentos de diversificación. La ciudad se centró en el sector servicios como uno de sus principales ejes económicos. Se puso en marcha el Centro Comercial Abierto que atrajo franquicias de renombre nacional, con la consecuente reurbanización de las calles más céntricas. Pero nada de lo anterior, como era de esperar de una ciudad que pretende sobrevivir solo a base de sector servicios y sin apenas industria, pudo frenar el declive económico y demográfico.


Himno a la ciudad de Linares

Eres tierra de promesa,
eres tierra de leyenda,
un pedacito de cielo,
que cayó desde una estrella.

Eres corazón sangrante,
de riquezas y de amores
Eres la ciudad que triunfa,
en las empresas mayores.

En medio de verdes campos,
eres la laguna de plata
envidia del mundo entero,
orgullo de nuestra patria.

Eres jardín delicioso,
de mujeres como flores,
eres mi pueblo querido,
el mejor de los mejores.

Linares, tierra de luz y de amores.
Linares, tienes la gracia de Dios.
Tesoros escondes que arrancan tus bravos mineros,
cuan hombres de acero de fondo de tu corazón.
Manojos de rosas parecen tus bellas mujeres,
que al plomo han robado sonrisa de plata y de amor,
y son tan hermosas que queda prendido en sus redes
aquel que ha llegado a esta tierra bañada de Sol.

Manojos de rosas parecen tus bellas mujeres.
Al plomo han robado sonrisa de plata y de amor,
y son tan hermosas que queda prendido en sus redes
aquel que ha llegado a esta tierra bañada de Sol.

VIVA LINARES.


Emocionante y memorable versión del Himno a la ciudad de Linares, realizada por Julio Pardo e interpretada por su coro en el X Encuentro de Coros “Luis Molina Rojas”, celebrado en Linares el Sábado 13 de Junio de 2009.


Peculiaridades de Linares

Mineral propio: Linarita, color azul intenso. El equipo de fútbol viste la camiseta azul en recuerdo de este mineral.

Cante flamenco propio: Taranta.

El nombre de la patrona proviene del nombre de la ciudad: Linarejos.

Dos nombres propios: Linarejos e Himilce, ambos de mujer.